Mantén tus tarimas como el primer día con estos consejos prácticos
Las tarimas exteriores, ya sean de madera natural o tecnológica, requieren ciertos cuidados para conservar su aspecto y funcionalidad con el paso del tiempo. Aquí te dejamos algunas recomendaciones esenciales:
Limpieza regular: Barre la superficie al menos una vez por semana para evitar la acumulación de hojas, tierra o humedad. Usa agua y jabón neutro para una limpieza más profunda.
Evita el uso de productos agresivos: Los limpiadores químicos o con cloro pueden dañar el acabado de la tarima, especialmente si es de madera.
Protección solar y sellado: En el caso de tarimas de madera natural, aplica aceites o protectores cada 12 meses para protegerla del sol y la humedad.
Revisión estructural: Comprueba cada temporada que no haya tablas sueltas o daños estructurales. Un mantenimiento preventivo evita costosas reparaciones.
Con estos cuidados, alargarás la vida útil de tu tarima y la mantendrás como nueva durante años.